Miles de trabajadores convocados por los sindicatos se concentraron el miércoles frente al Congreso de Argentina, bloquearon el tráfico y se enfrentaron con la Policía mientras los senadores debatían una profunda reforma de las rígidas leyes laborales del país.
Las fuerzas de seguridad tuvieron dificultades para controlar a la multitud en una plaza del centro de Buenos Aires y utilizaron cañones de agua y balas de goma contra manifestantes que lanzaban cócteles molotov, piedras y botellas de agua.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, informó de que dos personas fueron detenidas por agredir a agentes de la Policía.