La primera ministra Sanae Takaichi se reunió con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca el jueves 19 de marzo de 2026 para reafirmar la alianza entre Estados Unidos y Japón en un contexto de creciente preocupación por la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz, alterada por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Durante la reunión bilateral en el Despacho Oval, Donald Trump provocó críticas al mencionar Pearl Harbor al responder a preguntas sobre la falta de aviso previo antes de los ataques estadounidenses contra Irán. Dirigiéndose a Sanae Takaichi, recurrió a la idea de la sorpresa y bromeó: "¿Quién sabe más de sorpresas que Japón?", lo que provocó un silencio incómodo. El comentario puso de relieve la presión que Washington ejerce sobre Tokio para que aumente sus patrullas en el estrecho de Ormuz, a pesar de la constitución pacifista japonesa.
El ataque a Pearl Harbor del 7 de diciembre de 1941, en el que murieron 2.403 estadounidenses, marcó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Japón alberga actualmente a unos 45.000 militares estadounidenses y se enfrenta a demandas para apoyar operaciones vinculadas con Irán, incluido un proyecto de acuerdo petrolero en Alaska por valor de 550.000 millones de dólares, considerado una herramienta de presión económica. Sanae Takaichi mantuvo una postura de neutralidad diplomática y no respondió en público.