Durante su intervención en el Memorial de los Mártires de Argel, el Papa León XIV rindió homenaje a los fallecidos en la guerra de independencia de 1954-1962 y apeló al perdón como vía hacia la reconciliación.
El viaje se produce en un momento delicado para las relaciones entre Argelia y Francia y en medio de tensiones internacionales más amplias, lo que confiere un peso diplomático añadido a la visita. Además, marca el inicio de una gira africana de diez días que incluye Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.
Durante su estancia, el Papa se reunió con el presidente Abdelmadjid Tebboune y tiene previsto visitar tanto la Gran Mezquita de Argel como la basílica de Nuestra Señora de África. Una ceremonia en Annaba rendirá homenaje a las figuras religiosas asesinadas durante la guerra civil de la década de 1990, poniendo de relieve el legado cristiano del país.
Los responsables de la Iglesia aseguran que la visita pretende reforzar los vínculos entre cristianos y musulmanes, mientras que organizaciones de derechos humanos reclaman una mayor atención a la libertad religiosa, en particular para la pequeña comunidad católica de Argelia, de unas 9.000 personas.