En Nueva York, el 420 se ha convertido en una cita habitual en Washington Square Park y Tompkins Square Park, donde los fumadores se reúnen para celebrar la festividad del cannabis con porros, música y un ambiente relajado de fiesta callejera.
Una asistente, Jackie Win, lo definía como "como Nochevieja, básicamente, pero para todo el que fuma". Según los relatos de la concentración de 2026, el ambiente fue desplazándose de un parque a otro a medida que la Policía restringía el acceso a Washington Square Park.
El consumo de cannabis con fines recreativos es legal en Nueva York para mayores de 21 años, en virtud de una ley estatal aprobada en 2021.
Este ritual anual muestra con qué rapidez la ciudad ha normalizado el debate público en torno al cannabis, aunque las normas sobre dónde se puede fumar siguen siendo importantes.