Una intensa nevada afectó a Moscú durante la noche del lunes, lo que provocó la caída de árboles y alteraciones del tráfico.
Más de 200 árboles cargados de nieve se desplomaron y dañaron vehículos y líneas eléctricas, según informaron las autoridades municipales. Varios trenes y más de 50 vuelos sufrieron retrasos.
En Moscú se batió un nuevo récord de espesor de nieve en un 27 de abril, con un manto que alcanzó los 12 centímetros.
El temporal estuvo causado por un profundo ciclón báltico, cuyo centro se ha desplazado al norte de la parte europea de Rusia.
Según las previsiones, la nevada continuará hasta la tarde del martes en la capital rusa y dejará en tres días una cantidad de nieve equivalente a la de todo un mes de precipitaciones.