Los osos que en su día eran mantenidos en jaulas en Armenia como símbolos de estatus por propietarios adinerados se recuperan ahora en un refugio de fauna salvaje en las tierras altas del país.
Rescatados del abandono y de unas pésimas condiciones de vida, con falta de alimentación adecuada y de cuidados, los animales están siendo rehabilitados tanto física como psicológicamente.
Los conservacionistas aseguran que en el pasado hubo decenas de osos en cautividad en propiedades privadas y negocios.
Aunque algunos han sido rescatados, se cree que otros siguen en cautividad en distintas zonas del país.