El médico estadounidense Peter Stafford, infectado con el virus del ébola, ha llegado a Alemania y ha sido trasladado a la Clínica Universitaria Charité de Berlín, que dispone de una unidad especial de alto aislamiento.
El médico estadounidense que se infectó con el virus del ébola fue evacuado por vía aérea hasta el aeropuerto BER. Desde allí, un vehículo especial lo trasladó en un amplio convoy, escoltado entre otros por la Policía, hasta el hospital universitario Charité de Berlín.
Viajó acompañado por seis personas con las que había tenido contacto, entre ellas probablemente miembros de su familia. El doctor Peter Stafford y su esposa, la doctora Rebekah Stafford, son médicos misioneros y pertenecen a la organización Serge, una entidad misionera cristiana con sede en Pensilvania centrada en la ayuda médica y humanitaria en el extranjero.
Según un comunicado de la organización, se infectó con la rara cepa Bundibugyo del virus del ébola mientras trataba a pacientes en el hospital de Nyankunde, cerca de la ciudad de Bunia.
El matrimonio se trasladó a África en 2019 y desde entonces trabaja en el Congo. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, agradeció en un mensaje en X el apoyo de Alemania.
La Charité de Berlín cuenta con una de las unidades de aislamiento especializadas más grandes y mejor equipadas (SIS) para pacientes con enfermedades infecciosas altamente contagiosas y potencialmente mortales en Alemania. Además, está estrechamente integrada en los planes nacionales e internacionales de protección frente a epidemias.
Charité, atención altamente especializada para epidemias
La unidad está completamente separada de la actividad hospitalaria habitual. Dispone de sistemas específicos de seguridad e higiene, entre ellos accesos independientes, esclusas, sistemas especiales de ventilación y filtrado y una planta propia de tratamiento de aguas residuales. En ella trabaja, además, personal especialmente formado.
El brote ha generado preocupación a escala internacional y llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una emergencia de salud pública internacional.
Por su parte, la autoridad sanitaria de Estados Unidos ha impuesto además restricciones temporales de viaje para determinados viajeros procedentes de las regiones afectadas. Hasta ahora, al menos 80 personas han fallecido a causa de la enfermedad. Se han confirmado casos tanto en la República Democrática del Congo, donde se detectó por primera vez el brote, como en Uganda.
El Ministerio de Sanidad congoleño ha informado hasta el momento de 513 casos sospechosos y 131 posibles muertes. El virus del ébola se transmite por contacto físico directo y por el contacto con fluidos corporales. En un brote de la variante Zaire en África occidental en 2014 y 2015 murieron más de 11.000 personas.