En 2014, la población de buitre leonado euroasiático en Cerdeña se había reducido a unas 60 aves.
Los buitres leonados de Cerdeña estuvieron al borde de la extinción a comienzos de 2010.
La población de estas aves se había desplomado por los envenenamientos indirectos, incluidos pesticidas y otros productos químicos ingeridos a través de los animales de los que se alimentan.
Hoy, sin embargo, la isla italiana alberga a más de 500 ejemplares, lo que la convierte en uno de los casos de éxito en conservación más llamativos de Italia.
Los buitres leonados de Cerdeña llegaron a estar en peligro de extinción
En 2014, la población de buitre leonado euroasiático de Cerdeña se había reducido a unas 60 aves, con la colonia limitada a la franja entre Bosa y Alghero, en la costa occidental.
Las fuentes de alimento contaminadas eran la principal causa de su declive, ya que les llevaban a ingerir accidentalmente pesticidas, productos químicos y perdigones de plomo de animales carroñeados como jabalíes abatidos por cazadores.
Las aves también fueron objeto de controles letales directos, pese a no suponer una amenaza ni para las personas ni para el ganado.
La desaparición de la especie amenazaba con provocar efectos en cadena en el ecosistema de Cerdeña, ya que los buitres leonados se encargan de limpiar los cadáveres, lo que ayuda a eliminar bacterias potencialmente peligrosas que podrían causar enfermedades infecciosas en otros animales.
Cerdeña pone en marcha proyectos para salvar a sus buitres leonados en declive
Entre 2015 y 2020, un proyecto financiado por la Comisión Europea emprendió una campaña para invertir el declive de la población de buitre leonado.
El proyecto 'Life Under Griffon Wings' se centró en la zona de Bosa, donde trabajó para aumentar la disponibilidad de alimento, reducir las molestias en las áreas de nidificación y reforzar la sensibilización pública.
En 2021 se puso en marcha un proyecto hermano. 'Life Safe for Vultures' se prolongará hasta finales de 2026, con un presupuesto de más de 3 millones de euros y la participación de socios como la Universidad de Sassari, la Agencia Forestas, el Cuerpo Forestal de Cerdeña y la Fundación para la Conservación de los Buitres.
La iniciativa ha creado puntos de alimentación, conocidos como 'carnai', para garantizar a los buitres una fuente de comida segura y regular.
También ha mejorado la seguridad de las líneas eléctricas, donde las aves corrían riesgo de electrocución, y ha sensibilizado a los cazadores sobre el uso de munición sin plomo para reducir los casos de envenenamiento.
Los buitres leonados empiezan a prosperar en Cerdeña
Además de mejorar la seguridad, una de las líneas clave del proyecto ha sido liberar buitres leonados jóvenes, muchos procedentes de centros de rescate de España, en zonas de Cerdeña donde la especie llevaba décadas desaparecida.
Los últimos 15 ejemplares llegaron desde Barcelona en enero, según el diario italiano 'La Repubblica'. Actualmente se están aclimatando en un aviario y se liberarán en la naturaleza más adelante este año.
La idea no es solo aumentar la población de buitres leonados, sino también ampliar su distribución por toda la isla.
El último censo da buena muestra del éxito del proyecto. La población de buitre leonado se sitúa ya entre 516 y 566 ejemplares, un aumento del 21 % respecto a 2024.
Aunque alrededor del 60 % de los individuos sigue viviendo en Bosa, también están creciendo colonias en el centro y el sur de Cerdeña.
Los resultados del seguimiento de la reproducción de la especie también son positivos. En 2025 se contabilizaron en total 120 parejas territoriales en el noroeste de Cerdeña, la única zona de cría del buitre leonado en la isla.
Esto supone un incremento del 14,3 % sobre las cifras de 2024, según Fiammetta Berlinguer, directora científica de Safe for Vultures.
El número de crías que han llegado a volar también ha aumentado un 15,5 %. Los investigadores señalan además que los ejemplares reintroducidos y las aves autóctonas de Cerdeña han formado parejas con éxito.
"El objetivo final es ambicioso, extender el área de distribución del buitre leonado a toda la isla, volviendo a conectar las poblaciones del norte con nuevos lugares de nidificación en el sur de Cerdeña", explicó la Agencia Forestas a los medios italianos.