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La cara y la cruz de la IA en el medioambiente, según el ecologista Bertrand Piccard

Bertrand Piccard
Bertrand Piccard Derechos de autor Euronews
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Por Pascale Davies
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Este artículo se publicó originalmente en inglés

Aunque la IA podría ayudarnos a ser más eficientes, uno de sus aspectos negativos es que consume mucha energía, declaró a 'Euronews Next' el prestigioso ecologista Bertnard Piccard.

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La inteligencia artificial (IA) puede ser un arma de doble filo cuando se trata de salvar el planeta, declaró a Euronews Next el explorador y ecologista suizo Bertrand Piccard.

"La IA es el invento más fantástico para tener un mundo más verde, más limpio, más eficiente y más rentable. El problema es que para usar la IA se necesitan muchos recursos naturales", dijo Piccard, que fue el primero en completar un vuelo en globo sin escalas alrededor del mundo con Brian Jones, en la feria VivaTech de París.

La IA, incluida la generativa, que engloba chatbots como ChatGPT, requiere una enorme cantidad de potencia de cálculo y recursos naturales. Requiere centros de datos que consumen mucha energía.

Para algunas áreas de la IA, hay "un lado perverso porque entonces tendrás un beneficio negativo de la IA. El bien que haga será más lento que el mal que haga, y esto tiene que entenderlo la gente", dijo Piccard.

Señalando como ejemplo la conducción autónoma, dijo que se necesitan muchos datos, lo que consume "aproximadamente 100 veces" más energía que el uso de un coche no autónomo.

Mientras las empresas tecnológicas, principalmente OpenAI y Google, se apresuran a sacar al mercado los últimos modelos de IA, Piccard afirmó que la regulación es crucial.

"En la naturaleza, existe la regla del más fuerte... y luego, para civilizarnos, empieza a haber sabiduría para algunas personas. Pero no es suficiente porque no hay suficientes sabios. Así que se necesita regulación", dijo.

"Se necesitan personas que pongan límites [a la IA] y, hoy por hoy, no veo quién pueda [hacerlo] aparte de los Gobiernos", añadió, elogiando a la UE por su Ley de IA.

Pero Piccard no cree que la solución dependa únicamente de los reguladores. La Fundación Solar Impulse, que creó en 2003, tiene como objetivo encontrar soluciones ecológicas que también sean rentables para las empresas.

En 2020 se fijó el objetivo de encontrar 1.000 soluciones a los problemas ecológicos del planeta. Ya han encontrado 1.600.

Una de ellas es conseguir una IA más ecológica utilizando el calor de los centros de datos para calentar un suburbio, una ciudad o una industria próxima al centro de datos, en lugar de dejar que se enfríe. La otra misión es utilizar la IA para el medio ambiente, es decir, para ser más eficientes y sostenibles.

La IA puede ayudarnos a ser más eficientes

Preguntado por el uso de la IA que más le entusiasma, Piccard responde que el uso de un smartphone para la traducción automática. "Puedes hablar con gente con la que nunca antes habrías podido hablar, es algo fantástico. No es [bueno] para el medio ambiente, pero sí para la calidad de vida".

Pero no es el único uso de la IA que le entusiasma. "Lo que también me encanta de la IA son todas las formas en que puede ayudarnos a ser más eficientes en la gestión de las cadenas de suministro, el consumo y la producción para ahorrar recursos en lugar de malgastarlos", afirma Piccard.

"Porque hoy estamos en un mundo de despilfarro. Y este es realmente el problema. Así que si puedo ayudarnos a tener un mundo eficiente, yo [iría] a por ello".

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