Ucrania sufrió nuevos ataques con misiles en la noche del sábado, cuando Sofiivska Borshchahivka, un suburbio de Kiev, fue alcanzado en el marco de un bombardeo ruso más amplio. Las autoridades señalaron que alrededor de 50 misiles y casi 300 drones tuvieron como objetivo instalaciones energéticas en todo el país.
En la región de Kiev, un hombre murió y hasta 20 personas resultaron heridas, entre ellas varios menores. Varias viviendas quedaron destruidas o incendiadas y numerosas ventanas saltaron por los aires.
Los equipos de emergencia trabajaron toda la noche para retirar escombros y rescatar a los vecinos.
Las defensas aéreas derribaron decenas de misiles y la mayoría de los drones, pero se registraron daños en Kiev y Odesa. El presidente Volodímir Zelenski criticó que Moscú priorice los ataques en lugar del diálogo.