La violencia estalló en Albania el domingo después de que manifestantes de la oposición lanzaran fuegos artificiales y cócteles molotov contra la sede del partido en el poder.
La Policía empleó cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
Durante los enfrentamientos varios vehículos fueron incendiados, mientras se vio en la zona al líder de la oposición, Sali Berisha.
La concentración fue la sexta protesta de los partidarios de la oposición, que siguen reclamando la dimisión del presidente del Gobierno, Edi Rama, y la formación de un Gobierno interino que conduzca al país a elecciones anticipadas.