Varias decenas de vehículos, sobre todo camiones y tractores, llevaron a cabo una protesta con marcha lenta en la autopista N44 entre La Veuve y Châlons-en-Champagne, en el este de Francia.
Avanzando a paso de tortuga, los conductores querían denunciar el fuerte aumento del precio del carburante provocado por el conflicto en curso en Oriente Medio.
Las imágenes muestran largas filas de vehículos pesados avanzando muy despacio por la carretera, mientras que una pancarta en un coche dice: "Camiones parados, país paralizado".
La Policía siguió de cerca la situación mientras el tráfico se ralentizaba de forma notable, y los manifestantes aprovecharon la acción para advertir del creciente impacto del coste de la energía en el transporte y en el conjunto de la economía.