Las autoridades locales de Cap‑Haïtien señalaron que la grave masificación durante las tradicionales celebraciones de Pascua en la Ciudadela Laferrière desencadenó el incidente, provocando asfixias y aplastamientos.
Al menos 30 personas habrían muerto y decenas resultaron heridas, con alrededor de 30 pacientes aún hospitalizados el domingo, mientras otras seguían sin localizar, lo que ha reavivado las dudas sobre la seguridad de las aglomeraciones en grandes actos públicos.
Las autoridades indicaron que las autopsias comenzaron el 12 de abril, al tiempo que la Policía Nacional de Haití abrió una investigación sobre las causas de la tragedia.
La Ciudadela Laferrière, una fortaleza inscrita en la lista de la UNESCO y visitada cada año por miles de personas, acogía una excursión escolar y celebraciones culturales cerca de la entrada cuando la multitud se abalanzó hacia las salidas, supuestamente después de que la lluvia y la fuerte congestión empujaran a la gente a marcharse a toda prisa.
Varios testigos relataron escenas de pánico mientras la multitud trataba de huir por senderos estrechos y empinados, y varias personas caían y eran aplastadas en medio de la estampida.
El Gobierno trasladó sus condolencias a las familias de las víctimas, mientras las autoridades pedían a la población que evitara los rumores y colaborara con los equipos de rescate, que continuaban con las labores de búsqueda y recuperación en la zona.