Trump fue recibido con una ceremonia con alfombra roja en el Gran Palacio del Pueblo antes de iniciar las conversaciones bilaterales con Xi. El presidente chino afirmó que ambos países deben "trabajar juntos para hacer frente a los desafíos globales", mientras que Trump aseguró que las dos naciones pueden tener "un futuro fantástico juntos". También elogió personalmente a Xi, a quien describió como "un gran líder", y señaló que ambos han logrado resolver sus desacuerdos con rapidez gracias al contacto directo.
El viaje supone la primera visita a Pekín de un presidente estadounidense en ejercicio en casi una década, tras la anterior visita de Donald Trump en 2017, y llega en un momento en que ambos gobiernos intentan evitar una nueva escalada económica y restablecer el diálogo al más alto nivel.
Se espera que China y Estados Unidos aborden la posible prórroga de una tregua arancelaria que, según las informaciones, se alcanzó en octubre de 2025, después de que ambas partes impusieran aranceles superiores al 100 % durante una prolongada guerra comercial. Está previsto que Taiwán, las exportaciones de tierras raras y la regulación de la inteligencia artificial ocupen igualmente un lugar destacado en la agenda, reflejo de la más amplia competencia estratégica entre los dos países.
Según los medios, varios líderes empresariales, entre ellos el máximo responsable de Tesla, Elon Musk, el consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, y el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, se han unido a la delegación estadounidense en Pekín, lo que subraya la dimensión económica de la visita. Está previsto que Trump abandone China el viernes, tras una última reunión privada con Xi.