Líbano ha abierto un gran campamento de tiendas en el paseo marítimo de Beirut para acoger a civiles desplazados por los bombardeos israelíes, mientras el número de personas obligadas a abandonar sus hogares sigue aumentando.
Filas de tiendas azules se han instalado cerca del puerto de Beirut para sustituir a los campamentos informales que se habían extendido por la costa mediterránea en las últimas semanas. Entre las familias que llegaron al lugar el 22 de mayo había niños cargando con sus pertenencias, residentes de edad avanzada y voluntarios que levantaban refugios temporales.
Las autoridades libanesas afirman que más de un millón de personas han sido ya desplazadas en todo el país desde que Hezbolá se sumó al conflicto regional en apoyo de Irán tras los ataques israelíes que mataron al líder supremo iraní.
La situación humanitaria en Líbano se ha deteriorado con rapidez a medida que continúan los combates y los bombardeos aéreos en varias regiones, entre ellas aldeas del sur y barrios periféricos de Beirut. En el nuevo refugio al aire libre, las familias desplazadas hicieron cola para recibir ayuda alimentaria mientras los niños jugaban entre las tiendas y los trabajadores humanitarios organizaban los suministros. El Gobierno afirma que el recinto pretende ofrecer un alojamiento más seguro y ordenado que los asentamientos improvisados que surgieron en toda la capital a principios de este mes.
Líbano, que ya afronta una prolongada crisis económica, tiene dificultades para responder a la magnitud del desplazamiento mientras los organismos internacionales advierten del aumento de la presión sobre la vivienda, la sanidad y los servicios básicos en Beirut y las zonas próximas.