Este lunes la temperatura media en todo el país fue de 29,2 °C, lo que convirtió a la jornada en la tercera más calurosa jamás registrada.
Es algo nunca visto. Francia se enfrenta desde hace casi una semana a una ola de calor excepcional. 54 departamentos están en alerta roja por parte de Météo-France para la jornada del martes 23 de junio. Una alerta que afectará a unos 39 millones de personas.
Este lunes se batieron o igualaron más de 450 récords de calor en todo el territorio, lo que convierte esta jornada, con una media nacional de 29,2ºC, en la tercera más calurosa jamás registrada. En el departamento de Cher, el termómetro llegó incluso hasta los 43,3ºC.
En París, los termómetros podrían superar los 40ºC a mitad de semana. Pero la capital ya ha batido su récord de temperatura para un mes de junio, con 38,4ºC registrados este lunes.
Otras ciudades también han batido su récord, como Rennes (40,6ºC), Angers (40,9ºC), Saintes (42ºC) o Burdeos (41,9ºC).
Este martes, Sébastien Lecornu presidirá una nueva célula interministerial de crisis, la segunda en pocos días.
La noche del domingo al lunes también fue excepcionalmente calurosa, especialmente en Nueva Aquitania, Países del Loira y Centro-Valle del Loira, donde se registraron valores mínimos "nunca alcanzados, en ningún mes del año", indicó Météo-France. "El mercurio no bajó así de 22,8ºC en Alençon, 23,2ºC en Saint-Nazaire, 23,4ºC en Tours y Blois, 24,6ºC en Poitiers y 24,9ºC en Cholet. Se ha registrado una temperatura mínima de 24,2ºC en París-Montsouris", se precisa.
18 víctimas
Esta ola de calor, similar a la de agosto de 2003, ya ha causado varias víctimas mortales. Este lunes, en Vaucluse, dos niños fueron hallados muertos en el coche familiar tras haberse quedado encerrados en su interior. La víspera, tres personas mayores fallecieron en su domicilio en Gironda.
Los baños en el agua también han dejado víctimas. Este fin de semana, 13 personas murieron ahogadas en todo el país, según Protección Civil.