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¿Por qué República Checa es el único país de la UE que mantiene una embajada en Siria?

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Por David Hutt
Un policía camina frente a la embajada estadounidense dañada después de que manifestantes progubernamentales atacaran la embajada en Damasco
Un policía camina frente a la embajada estadounidense dañada después de que manifestantes progubernamentales atacaran la embajada en Damasco   -   Derechos de autor  STR/AP2011
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El Presidente sirio Bashar Assad afirmó haber ganado el 95,1% de los votos en las elecciones celebradas el mes pasado, mientras una declaración conjunta de Francia, Italia, Estados Unidos y Reino Unido calificaba el proceso electoral de "ilegítimo".

Uno de los países que no se pronunció sobre las elecciones fue la República Checa, que es el único país de la UE que ha mantenido abierta su embajada en Damasco desde el comienzo de la guerra civil siria. Una guerra que ha matado a casi medio millón de personas y expulsado a 11 millones de sus hogares.

Mientras que otros Estados occidentales cerraron sus embajadas en Damasco en 2012 -la mayoría enviando a su personal a Beirut, en el vecino Líbano-, Praga decidió mantener sus relaciones diplomáticas, una decisión que ha beneficiado tanto a las voces proestadounidenses como a las prorrusas dentro de la República Checa.

También parece haber suscitado poca controversia entre la opinión pública checa.

¿Qué hay detrás de la decisión checa de permanecer en Siria?

Aunque las buenas relaciones entre la República Checa y Siria se remontan a décadas atrás, la supuesta impulsora de la decisión fue Eva Filipi, una experimentada diplomática checa en Oriente Medio que se convirtió en embajadora en Siria en 2010.

"La propia Filipi mantiene buenas relaciones con el régimen sirio", afirma Marek Cejka, politólogo y experto en Oriente Medio de la Universidad Mendel de Brno.

"Durante el derramamiento de sangre de la guerra civil, ella habló disculpándose en defensa del régimen, y la embajada checa también expidió visados a varios representantes del régimen sirio", añadió Cejka.

Por otro lado, dijo Cejka, es un "hecho indiscutible" que Filipi es una diplomática muy experimentada en Oriente Medio -habiendo servido previamente como embajadora en Turquía y Líbano, y como encargada de negocios en Irak en la década de 1990- y con unos lazos en Siria que pocos otros diplomáticos extranjeros poseen.

Esto fue claramente reconocido por otras potencias porque, en agosto de 2012, la República Checa aceptó la petición de Estados Unidos de ser su "potencia protectora" en Siria.

La idea de una "potencia protectora" en la diplomacia internacional se remonta a siglos atrás y Estados Unidos ha utilizado a menudo las embajadas de otros Estados para ofrecer un servicio informal a los ciudadanos estadounidenses en un tercer país.

También se cree que este acuerdo permite a Washington entablar una comunicación por detrás con un Gobierno extranjero al que denuncia formalmente.

La embajada de Suiza, por ejemplo, sirvió de potencia protectora de Estados Unidos en Cuba entre 1961 y 2015, cuando Estados Unidos reabrió sus vínculos diplomáticos con La Habana.

La embajada checa en Siria mantiene a un funcionario, de nacionalidad checa, como jefe de su "Sección de Intereses de Estados Unidos."

Un artículo de Foreign Policy de 2017 señalaba que el antiguo embajador de EEUU en Siria, Robert Ford, aprobaba que la República Checa se convirtiera en la "potencia protectora" de EEUU por dos razones.

En primer lugar, porque era uno de los pocos gobiernos occidentales dispuestos a mantener su embajada abierta en Siria. Varios gobiernos europeos que figuraban en la lista de posibles potencias protectoras dijeron que cerrarían sus embajadas si Estados Unidos lo hacía, declaró Ford a Foreign Policy.

Petr David Josek/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
Archivo: Un hombre sostiene una bandera mientras se encuentra detrás de una valla de seguridad en una ceremonia con el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo en PragaPetr David Josek/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved

Políticos checos de todo el espectro apoyaron a Filipi y la decisión de la embajada, dijo Cejka, incluido el proeuropeo Karel Schwarzenberg, que fue ministro de Asuntos Exteriores entre 2010 y 2013 cuando se tomó la decisión.

Según Ford, la segunda razón fue que "tenemos una muy buena relación con la República Checa", una indicación de que Washington confiaba en la diplomacia checa.

Según la página web de la embajada checa en Siria, actualmente hay al menos ocho funcionarios en Damasco, entre ellos un enviado económico y político, así como un enviado militar y aéreo y un encargado de Defensa.

¿Qué ha ganado Praga con su presencia en Siria?

La embajada checa ha participado en proyectos humanitarios en Siria desde 2016 y el mes pasado aprobó tres nuevos programas de desarrollo agrícola, a los que el Gobierno checo aportó unos 20.000 euros.

El Museo Nacional de Praga recibió una licencia única para llevar a cabo investigaciones arqueológicas en Siria en 2019.

En 2017, la embajada también desempeñó un papel importante para conseguir la liberación de un ciudadano polaco que había sido encarcelado por el régimen de Damasco por cargos no especificados. Al año siguiente, hizo lo mismo con dos trabajadores -uno de ellos de nacionalidad alemana- de un grupo humanitario alemán que también habían sido apresados en Siria.

Cuando el entonces presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Paul Ryan, visitó Praga en 2018, agradeció al Gobierno su ayuda en Siria. También lo hizo el secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, cuando el entonces ministro de Exteriores checo, Tomas Petricek, visitó Washington al año siguiente.

"No es algo que haya cambiado por completo las relaciones entre la República Checa y Estados Unidos, pero es un tema en el que Estados Unidos quiere hacer hincapié", afirmó Jan Daniel, coordinador de la Unidad de Política de Oriente Medio y África del Instituto de Relaciones Internacionales de Praga.

La embajada checa en Siria y la embajadora Filipi no respondieron a las solicitudes de declaraciones.

Por otro lado, se ha sugerido que el mantenimiento de su embajada en Siria ha jugado a favor del presidente Milos Zeman, que ha intentado acercar la política exterior checa a Rusia y China desde su elección en 2013.

"Seguramente será cierto en cierta medida que las actuales relaciones sirio-checas son una mano extendida de la política pro-rusa de Zeman", dijo Cejka, de la Universidad de Mendel.

Tras la caída del comunismo en 1989, la clase dirigente checa aplicó una agenda exterior orientada hacia Occidente, con estrechas relaciones con Estados Unidos y los países de Europa Occidental.

Pero Zeman ha defendido que la política exterior debe ser más pragmática y centrarse en obtener beneficios económicos de Moscú y Pekín. Varios de los colaboradores de Zeman tienen estrechos vínculos con empresas rusas y chinas que han invertido en el país.

Según una lectura del Kremlin de una reunión entre Zeman y el presidente ruso Vladimir Putin en noviembre de 2017, Zeman le dijo a su homólogo: "Habéis ganado en Siria". A continuación, describió a Assad como el "presidente elegido democráticamente".

En 2016 y de nuevo en 2018, Zeman criticó públicamente la postura estadounidense en la guerra civil siria, denunciando expresamente los ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos, Francia y Reino Unido en Siria ese año.

En 2019, acusó a Turquía, la cual se ha opuesto al régimen de Assad y apoya a las fuerzas del Ejército Sirio Libre, de aliarse con el grupo Estado Islámico y cometer crímenes de guerra en Siria.

Zeman también ha sido un apoyo clave para la embajadora Filipi, afirmó Daniel. Ha concedido a Filipi, que ahora tiene 77 años, una exención, ya que la ley checa de la función pública exige que los diplomáticos se jubilen a los 70 años. Además, ha sido embajadora durante más de una década, mientras que los diplomáticos checos suelen rotar cada cuatro años.

Según Cejka, la política de la República Checa respecto a Siria también puede estar influenciada por la crítica del presidente Zeman al Islam, dado que el régimen de Assad está formado en gran parte por miembros de las minorías no musulmanas de Siria y es considerado por algunos como un baluarte contra el islamismo en Oriente Medio.

Zeman, conocido por sus comentarios contra el islam, comentó en su mensaje de Navidad durante el auge de la crisis migratoria en Europa en 2015: "Estoy profundamente convencido de que nos enfrentamos a una invasión organizada y no a un movimiento espontáneo de refugiados".

Sin embargo, el tema de las relaciones de la República Checa con el régimen de Assad no se ha convertido en una parte importante del discurso público a nivel nacional, dijeron las fuentes.

Los políticos de la oposición y los columnistas de los periódicos han criticado ocasionalmente la presencia checa en Siria, afirmando que no sólo legitima el régimen de Assad sino que también defiende públicamente los intereses rusos en Oriente Medio.

Esto se sintió con más fuerza entre los comentaristas checos en 2015, cuando Rusia intervino militarmente en el conflicto. En abril de 2017, el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Lubomir Zaoralek, advirtió que la embajada podría cerrar si se demostraba que las fuerzas de Assad habían utilizado armas químicas contra civiles.

En 2019 se suscitó una nueva controversia a nivel nacional cuando los medios nacionales informaron de que la embajada checa había concedido visados a sirios que tenían relaciones estrechas con quienes figuraban en las listas de sanciones internacionales. Eso incluyó a Jawad Rida, el hijo del asesor de Assad, Buthajna Shabaan, que está en la lista de sanciones de la UE.

El informe anual de 2017 del servicio de inteligencia checo (BIS) señalaba que el país se había convertido en una ruta hacia el Espacio Schengen europeo "para algunos representantes de alto rango del régimen de Assad o sus descendientes".

Sin embargo, el interés público por la política exterior es escaso en la República Checa, e incluso los intensos debates actuales sobre las relaciones con China y Rusia son cuestiones sustitutivas de la política interior, según Daniel.

En los últimos años, los políticos liberales, principalmente de los partidos de la oposición, han tratado de pulir sus credenciales democráticas oponiéndose a estrechar las relaciones con Moscú y Pekín.

También encaja con la narrativa histórica de un gigante comunista del Este que amenaza a una pequeña nación independiente, que localmente establece analogías con la Primavera de Praga de 1968, cuando las tropas soviéticas sofocaron los intentos de los líderes comunistas locales de liberalizar su sistema socialista. "No hay una explicación tan fácil con Siria como la hay con China y Rusia", señaló Daniel.

De hecho, aunque muchos liberales en la República Checa probablemente apoyarían un levantamiento democrático en Siria, señaló, la cuestión sobre quién se opone al régimen de Assad, entre demócratas e islamistas, hace que el asunto se complique.

En cambio, el discurso sobre las relaciones checas con Siria se mantiene sobre todo entre políticos y académicos especializados en Oriente Medio, añadió Daniel.

Ahora que ha pasado casi una década desde que la mayoría de los Estados europeos cerraron las puertas de sus embajadas en Damasco, dejando a la República Checa como excepción, sigue sin estar claro si valió la pena la decisión

Fuentes adicionales • Juan Carlos de Santos (versión en español)