Las naciones insulares amenazadas por el mar, un paso más cerca de lograr justicia por los daños fósiles tras un histórico dictamen climático de la ONU.
Pese a los esfuerzos de Estados Unidos por retirarla, una resolución histórica sobre las obligaciones jurídicas de los Estados de proteger el planeta frente al cambio climático ha superado un trámite decisivo.
La Asamblea General de la ONU aprobó abrumadoramente el miércoles 20 de mayo una llamada a una acción contundente para limitar el cambio climático, pese a la intensa campaña en contra de los países productores de combustibles fósiles.
El organismo mundial de 193 miembros aprobó una resolución no vinculante respaldando el histórico dictamen consultivo de la máxima corte de la ONU emitido en julio pasado, que considera que la falta de protección del planeta frente al cambio climático por parte de los Estados constituye una violación del derecho internacional.
"El máximo tribunal del mundo se ha pronunciado. Hoy ha respondido la Asamblea General", afirmó en un comunicado el secretario general de la ONU, António Guterres. "Se trata de una poderosa reafirmación del derecho internacional, la justicia climática, la ciencia y la responsabilidad de los Estados de proteger a las personas frente a la creciente crisis climática".
La resolución no solo reafirma el fallo de la Corte Internacional de Justicia sobre las obligaciones jurídicas de los Estados en materia de cambio climático, incluida la reducción de sus daños climáticos y el abordaje de los combustibles fósiles, sino que también garantiza la puesta en marcha de un proceso para avanzar en el cumplimiento de esa decisión.
¿Qué países se opusieron a la medida para proteger el clima?
La votación fue de 141 frente a ocho, con 28 abstenciones. Estados Unidos, Rusia, Irán y Arabia Saudí, algunos de los mayores productores de petróleo y grandes emisores de gases de efecto invernadero, se opusieron a la medida. El cambio climático está causado principalmente por la quema de carbón, petróleo y gas.
El texto contempla la adopción de un plan nacional de acción climática para limitar el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5ºC, la eliminación gradual de las subvenciones a la exploración, producción y explotación de combustibles fósiles, y exhorta a quienes incumplan a ofrecer una "reparación íntegra" por los daños causados.
El Acuerdo de París sobre el clima de 2015 fijó el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5ºC respecto a la era preindustrial, a mediados del siglo XIX, lo que dio pie al lema "1,5 para sobrevivir", pero ahora los científicos advierten de que incluso su mejor escenario sigue superando esa emblemática marca de temperatura.
En un principio, la resolución de la ONU incluía un lenguaje más contundente del dictamen de la CIJ que pedía crear un "Registro Internacional de Daños" para documentar pruebas y reclamaciones, pero esa referencia se suprimió tras casi una docena de rondas de consultas con el fin de recabar más apoyos.
La adopción se produjo pese a informaciones publicadas en febrero según las cuales la Administración Trump había instado a otros países a presionar al pequeño Estado insular de Vanuatu, promotor original del borrador, para que lo retirara.
En unas instrucciones remitidas a todas las embajadas y consulados de Estados Unidos, el Departamento de Estado afirmaba que se "oponía firmemente" a la propuesta y que su adopción "podría suponer una grave amenaza para la industria estadounidense".
El miércoles, Tammy Bruce, embajadora adjunta de Estados Unidos ante la ONU, volvió a arremeter contra la medida, a la que calificó de "muy problemática", y sostuvo que Washington mantiene serias reservas jurídicas y políticas pese a los cambios introducidos en el texto.
"La resolución incluye exigencias políticas inapropiadas relacionadas con los combustibles fósiles y otros temas climáticos", afirmó Bruce ante la asamblea antes de la votación.
Vanuatu: "El daño es real y ya está aquí"
Pero los representantes de Vanuatu y de otros Estados insulares, que temen por su propia supervivencia ante el impacto del cambio climático, afirmaron que era importante que la Asamblea General respaldara el dictamen del tribunal, recibido como un punto de inflexión en el derecho climático internacional.
"Debemos ser sinceros entre nosotros sobre por qué esto importa", dijo antes de la votación Odo Tevi, embajador de Vanuatu ante la ONU. "Importa porque el daño es real y ya está aquí, en nuestras islas y costas, para las comunidades que se enfrentan a la sequía y a cosechas arruinadas".
Añadió: "Los Estados y pueblos que soportan la carga más pesada son, muy a menudo, quienes menos han contribuido al problema".
La decisión del organismo mundial llega tras décadas de frustración para los países del Pacífico, que ven cómo sus territorios desaparecen.
En Tuvalu, donde la altitud media apenas alcanza los dos metros sobre el nivel del mar, más de un tercio de la población ha solicitado un visado de migración climática a Australia, aunque solo se acepta un número limitado cada año. Para 2100, se prevé que gran parte del país quede sumergida durante la pleamar.
En Nauru, el Gobierno ha empezado a vender pasaportes a extranjeros adinerados, que ofrecen acceso sin visado a decenas de países, en un intento de generar ingresos para posibles esfuerzos de reubicación.
Fenton Lutunatabua, responsable para el Pacífico y el Caribe de la organización climática 350.org, afirmó que la votación acercaba a las comunidades "a obtener justicia por el sufrimiento causado por la industria de los combustibles fósiles y por la devastación en nuestras costas mientras pagamos con nuestras vidas y nuestros bolsillos para reconstruir tras otro ciclón más, otra inundación más".
Louis Charbonneau, director para la ONU de Human Rights Watch, señaló en un comunicado difundido el miércoles que, al respaldar la decisión del tribunal, la ONU "reafirma el compromiso global de proteger los derechos humanos". Subrayó que esto se ha conseguido "a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos y otros Estados productores de petróleo por sofocar los intentos de combatir el cambio climático".