Aumenta el riesgo de incendios forestales simultáneos y la ayuda de los países vecinos será menos probable, ocupados como estarán en combatir sus propios fuegos.
El número de días en que hace mucho calor, el ambiente está seco y sopla viento fuerte, condiciones ideales para que se desencadenen incendios forestales extremos, se ha casi triplicado en los últimos 45 años en todo el mundo, y la tendencia es aún más acusada en las Américas, según muestra un nuevo estudio.
Los investigadores calculan que más de la mitad de ese aumento se debe al cambio climático provocado por la actividad humana.
Esto significa que, a medida que el planeta se calienta, cada vez más zonas del mundo son vulnerables a arder al mismo tiempo debido a unas condiciones propicias para incendios cada vez más simultáneas, es decir, cuando en distintos lugares se dan a la vez las condiciones adecuadas para que se desaten los incendios.
Es posible que los países no dispongan de suficientes recursos para apagar todos los focos que se vayan declarando y que la ayuda de los vecinos, ocupados con sus propios fuegos, sea menos probable, según los autores del estudio publicado el 18 de febrero en la revista 'Science Advances'.
Aumenta el riesgo de 'episodios generalizados de incendios' difíciles de controlar
En 1979 y durante los 15 años siguientes, el mundo registró una media anual de 22 días con condiciones de incendio simultáneas dentro de grandes regiones del planeta, según el estudio. En 2023 y 2024 esa cifra superó los 60 días al año.
"Este tipo de cambios que hemos observado aumenta en muchas zonas la probabilidad de que se produzcan incendios muy difíciles de sofocar", explica el coautor del estudio John Abatzoglou, especialista en incendios de la Universidad de California en Merced.
Los investigadores no analizaron los incendios en sí, sino las condiciones meteorológicas: calor, vientos fuertes y aire y suelo secos.
"Esto aumenta la probabilidad de episodios de incendios generalizados, pero la meteorología es solo una dimensión", señala el autor principal del estudio, Cong Yin, investigador de incendios en la Universidad de California en Merced. Los otros grandes ingredientes de un incendio son el oxígeno, el combustible como árboles y matorrales, y la chispa inicial, ya sea un rayo, un incendio provocado o un accidente humano.
Este estudio es importante porque las condiciones meteorológicas extremas para incendios son el principal factor, aunque no el único, del aumento del impacto de los fuegos en todo el mundo, explica el especialista en incendios Mike Flannigan, de la Thompson Rivers University de Canadá, que no participó en la investigación. Y también lo es, añade, porque las regiones que antes tenían temporadas de incendios en momentos distintos y podían compartir recursos ahora se solapan.
"Y es ahí donde todo empieza a fallar", resume Abatzoglou.
Las emisiones de combustibles fósiles alimentan las condiciones de riesgo de incendios
Más del 60 por ciento del aumento global de días con condiciones de incendio simultáneas puede atribuirse al cambio climático provocado por la quema de carbón, petróleo y gas natural, señala Yin. Él y sus colegas lo saben porque utilizaron simulaciones informáticas para comparar lo ocurrido en los últimos 45 años con un mundo ficticio sin el aumento de gases de efecto invernadero procedente de la quema de combustibles fósiles.
En Estados Unidos continental, entre 1979 y 1988 hubo una media de 7,7 días anuales con condiciones de incendio simultáneas. Pero en los últimos diez años esa media ha subido a 38 días al año, según Yin.
Pero eso no es nada comparado con la mitad sur de Sudamérica. Esa región tuvo una media de 5,5 días anuales con condiciones de incendio simultáneas entre 1979 y 1988; en la última década ha pasado a 70,6 días al año, incluidos 118 días solo en 2023.
De 14 grandes regiones del planeta, solo el Sudeste Asiático registró una disminución de los días con condiciones de incendio simultáneas, probablemente porque allí el ambiente es cada vez más húmedo, apunta Yin.