El primer ataque se produjo a última hora del jueves y provocó tres incendios. Resultaron dañados un edificio no residencial y dos instalaciones agrícolas, mientras que los escombros caídos afectaron viviendas cercanas, carreteras y coches estacionados. En las horas posteriores se vio a los equipos de emergencia trabajando en el lugar.
Un segundo ataque se produjo alrededor de las 2:00 de la madrugada del viernes y provocó un incendio en un centro comercial. El fuego fue controlado más tarde. Las autoridades señalaron que no se registraron víctimas en ninguno de los dos ataques. En el conjunto de la región de Zaporiyia, las fuerzas rusas llevaron a cabo 737 ataques en el último día, incluidos drones, ataques aéreos, bombardeos con cohetes y fuego de artillería en 27 localidades, que dejaron dos civiles heridos.
Pese a la magnitud del asalto, las autoridades ucranianas dijeron que el suministro eléctrico se mantuvo estable. Los intentos de dañar la infraestructura energética fracasaron. Los ataques siguen un patrón de intensificación en torno al periodo de Año Nuevo, y Zaporiyia evitó víctimas mortales en estos últimos incidentes.