Venezuela sigue lidiando con las secuelas de los ataques de Estados Unidos que alcanzaron la localidad costera de Catia La Mar el tres de enero. Los vecinos aseguran que los ataques impactaron en un edificio residencial y en áreas portuarias cercanas, en el marco de una operación de Estados Unidos que tenía como objetivo al presidente Nicolás Maduro. Se declararon incendios, se cortó el suministro eléctrico en partes de la localidad y varias viviendas quedaron gravemente dañadas cerca de La Guaira.
Las cifras de víctimas difieren. Las autoridades venezolanas confirmaron al menos un civil muerto y varios heridos graves en el edificio, mientras que otras fuentes citaron balances mucho más altos en varios puntos. Estados Unidos afirmó que sus fuerzas solo sufrieron heridas leves. No se ha confirmado una cifra definitiva de víctimas civiles.
En los días posteriores, los vecinos han retirado escombros de las vías que conectan Catia La Mar con Caracas, mientras los equipos de emergencia se han centrado en las instalaciones portuarias y viviendas dañadas. Las imágenes por satélite muestran almacenes destruidos, vehículos calcinados y un puesto de seguridad. Para muchos vecinos, la recuperación avanza entre la incertidumbre y la conmoción persistente.