Un minuto de silencio en todo el país a las 14:00 CET paralizó por unos instantes la vida cotidiana, con las campanas repicando en las iglesias y las banderas a media asta para honrar a las 40 víctimas.
En Crans-Montana, vecinos y visitantes se congregaron en la nieve frente al Centre de Congrès Le Régent, que se llenó enseguida hasta completar el aforo. Otros siguieron la ceremonia en grandes pantallas instaladas en la Place du Scandia. Se colocaron flores y velas cerca del bar Le Constellation, en ruinas, ahora convertido en memorial improvisado.
Las autoridades informaron de 116 heridos en el incendio. Los investigadores siguen examinando la causa, mientras los servicios locales se centran en apoyar a las familias y a los supervivientes en una estación que ha quedado conmocionada.