Un potente ciclón golpeó la península de Kamchatka, en el Lejano Oriente ruso, con vientos fuertes y nevadas récord.
El transporte público fue suspendido parcialmente en la capital regional, Petropavlovsk-Kamchatski.
Los autobuses fueron sustituidos por vehículos todoterreno, que ahora trasladan a los residentes por las principales rutas de la ciudad.
La nieve desprendida de los tejados de los edificios ha provocado la muerte de dos personas, informaron las autoridades el jueves, que declararon el estado de emergencia mientras una gran tormenta de nieve se abatía sobre la zona.
Las imágenes mostraban enormes acumulaciones de nieve que llegaban hasta el segundo piso de los edificios y a personas abriéndose paso a golpe de pala por las calles, mientras la nieve cubría los coches a ambos lados.
Aunque las nevadas intensas no son raras en Kamchatka, una península del Lejano Oriente ruso que se extiende hacia Japón, la inusual intensidad de la tormenta ha dejado parcialmente paralizada la principal ciudad de la región.