La tormenta Harry azotó las islas Eolias y Malta, y las marejadas anegaron los paseos marítimos, causando daños considerables en varios puntos.
En Malta, la población se despertó el martes con árboles caídos y daños en edificios, y las zonas costeras, entre ellas Marsascala, Sliema y Birżebbuġa, fueron las más afectadas.
En la pequeña isla de Lipari, al norte de Sicilia, se grabó cómo las olas rompían contra el paseo marítimo mientras las marejadas provocaban inundaciones y trastornos el martes.
Según 'Rai News', se registraron rachas de viento de más de 120 km/h en zonas costeras.