Las condiciones invernales golpean con fuerza la Franja de Gaza, donde familias de la zona de Muwasi, en Jan Yunis, rebuscan entre la basura para encontrar plástico y papel con los que hacer fuego.
En un vertedero cercano, hombres, mujeres y niños recogen con las manos desnudas cualquier cosa que pueda arder, porque la leña y el gas se han vuelto inasequibles.
En tiendas precarias, estos fuegos se utilizan para cocinar y para mantenerse calientes durante las frías noches de enero. Los residentes aseguran que el combustible escasea y a menudo se vende en el mercado negro, mientras los ingresos han desaparecido tras meses de conflicto.
Quemar residuos llena las tiendas de humo, pero muchos dicen que no tienen otra opción. Las organizaciones humanitarias advierten de que la falta de refugio, de combustible para calefacción y de ropa de abrigo pone vidas en peligro, sobre todo las de los niños.