Las fuertes lluvias han afectado a varias zonas del norte de Marruecos y han obligado a activar medidas de emergencia en las áreas vulnerables a inundaciones y corrimientos de tierra.
En Kenitra, las autoridades movilizaron a los servicios de emergencia, a responsables locales y a voluntarios para ayudar a la población y proteger el ganado ante el aumento del riesgo de inundaciones.
Las actuaciones incluyeron el refuerzo de las zonas más vulnerables, la limpieza de los canales de drenaje y el traslado de los animales a lugares más seguros, mientras se distribuía cebada a los agricultores para alimentar al ganado.
En la región de Chefchaouen, las intensas precipitaciones provocaron desprendimientos que cortaron varias carreteras, lo que llevó a las autoridades a desviar el tráfico y emitir recomendaciones de viaje.
Se instó a los vecinos a mantenerse vigilantes y seguir las instrucciones oficiales mientras continuaban activas las alertas por fuerte temporal.