La violencia estalló en Tirana cuando simpatizantes de la oposición se enfrentaron con la Policía durante una protesta antigubernamental dirigida contra el primer ministro Edi Rama.
Los manifestantes lanzaron cócteles molotov, bengalas y fuegos artificiales contra la sede del Gobierno donde se encuentra la oficina del primer ministro, mientras la Policía respondía con cañones de agua y gases lacrimógenos.
Se registraron explosiones y llamas junto a las fuerzas de seguridad desplegadas en la zona y en las inmediaciones del Parlamento.
Según la Policía, al menos 16 agentes resultaron heridos durante los disturbios.