A medida que el Ramadán entra en su segunda semana, muchas familias viven el mes sagrado desplazadas de sus hogares, mientras otras siguen buscando a familiares que se cree permanecen bajo los escombros.
Familias palestinas se reunieron en el hospital Al Shifa después de que ataques de drones israelíes durante la noche del 26 de febrero causaran la muerte de varias personas, entre ellas agentes de Policía y civiles, según las autoridades locales. Los cuerpos, envueltos en sudarios blancos, fueron trasladados por patios abarrotados, una escena ya familiar pese a un frágil alto el fuego en vigor desde finales de 2025. Los hospitales siguen recibiendo víctimas, lo que refuerza el temor de que la estabilidad siga siendo esquiva tras meses de guerra y desplazamiento.
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, advirtió de que la continuación de las operaciones militares y los desplazamientos amenaza con transformar de manera permanente las comunidades palestinas, unas acusaciones que Israel rechaza y afirma que sus acciones se dirigen contra grupos armados.