En Sintra, cerca de Lisboa, cientos de motoristas se reunieron para un desfile de Domingo de Resurrección de lo más singular. Desde hace casi 20 años, el padre Avelino Alves encabeza esta cita insólita y lleva la tradicional bendición de Pascua a las calles a lomos de su moto.
La ruta mezcla fe y vida comunitaria y atrae tanto a vecinos como a motoristas de todo Portugal. Conocida como el 'compasso', esta bendición anual suele llevar a los sacerdotes de casa en casa, pero el padre Avelino ha elegido un camino más rápido y ruidoso. Inspirado por el papa Francisco, asegura que su objetivo es llevar el mensaje de Cristo más allá de los muros de la iglesia.
Para muchos motoristas, la cita tiene tanto de familia como de tradición, una celebración que une fe, libertad y amistad sobre dos ruedas.