Uno de los temas clave de esta cumbre no oficial será el artículo 42.7 del tratado de la UE, que contempla la asistencia mutua en caso de ataque armado. Los Estados miembros quieren elaborar un manual para saber cómo funcionaría el artículo en la práctica.
Los líderes de la Unión Europea se han reunido en Chipre en una cumbre informal que dará el pistoletazo de salida a un proceso interno para establecer una cláusula de asistencia mutua que podría, algún día, sustituir al artículo 5 de la OTAN, en caso de que Estados Unidos se retire de la alianza, algo con lo que el presidente Donald Trump ha amenazado en repetidas ocasiones.
La invasión de Ucrania por parte de Rusia, la guerra en Oriente Próximo, el agravamiento de la crisis energética y el destino del presupuesto a largo plazo de la UE también estarán sobre la mesa. Sin embargo, ni el jueves ni el viernes se tomarán decisiones debido al carácter informal de la reunión. Chipre, que ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, será el país anfitrión.
La reunión tendrá una ausencia llamativa: Viktor Orbán, el miembro más antiguo del Consejo Europeo, que fue derrotado en las elecciones húngaras de este mes, poniendo fin a 16 años de mandato. Orbán, que dejará el cargo el mes que viene, ha decidido faltar a la que habría sido su última cumbre. Su oficina dice que su decisión se debe al traspaso de poderes en el que está sumido el país estos días.
La mayoría de los líderes de la UE están deseando pasar página a la era Orbán, que se ha caracterizado por la perturbación, la obstrucción y la oposición casi constantes. El notorio uso del poder de veto del primer ministro húngaro para bloquear la actuación de la UE enfureció a los Jefes de Estado y de Gobierno y, en ocasiones, paralizó el bloque en momentos críticos.
Dos de sus vetos pendientes, el del préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania y el del vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, se levantaron el jueves tras la reanudación del flujo de petróleo ruso a través del oleoducto soviético de Druzhba. Sin embargo, otros siguen activos, sobre todo en el proceso de adhesión de Ucrania a la UE.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que se enfrentó duramente a Orbán, asistirá el jueves por la noche a la cena de líderes en Ayia Napa para defender la candidatura de adhesión de su país, lo cual es visto como una garantía de seguridad en sí mismo.
Aunque Orbán fue el principal detractor de la adhesión de Ucrania, otros países se muestran reacios a avanzar sustancialmente en la ampliación de la UE, un tema que divide a los votantes. Una ingeniosa propuesta para acelerar el proceso de Kiev mediante una metodología "inversa"fue firmemente rechazada, y los Estados miembros pidieron en su lugar alternativas creíbles. Ucrania quiere, al menos, desbloquear los grupos temáticos de las negociaciones.
"Sin duda, este proceso requiere, como se dice en Europa, unanimidad, para que se oigan todas las voces de Europa. Creo que en un futuro próximo, semanas y meses, veremos cómo van las cosas, cómo se unen los socios", dijo Zelenski el miércoles. "También esperamos y creemos firmemente que esta cuestión se resolverá".
Otro tema destacado en la agenda será la guerra en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz, donde Irán y Estados Unidos han impuesto bloqueos enfrentados. Los europeos han planteado la creación de una fuerza multinacional para escoltar a los buques comerciales y desminar la estrecha vía de agua, pero el plan se encuentra aún en una fase muy temprana y podría no llegar a realizarse nunca.
La interrupción de las operaciones en Ormuz ha disparado los precios de la energía en toda Europa, haciendo temer escasez, pobreza y declive económico. Los líderes debatirán una serie de nuevas medidas desveladas por la Comisión Europea a principios de esta semana, como planes sociales, reducciones fiscales, inversiones en redes y subvenciones para tecnologías limpias.
Basándose en la experiencia de la crisis energética de 2022, que incrementó drásticamente los niveles de deuda pública, la Comisión pide a los Gobiernos de los Estados miembros que proporcionen ayudas específicas y temporales que puedan eliminarse rápidamente cuando los precios empiecen a bajar.
¿Una protección similar a la de la OTAN?
El presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, quiere aprovechar la cumbre para iniciar una reflexión en profundidad sobre el artículo 42.7 de los Tratados de la UE, que obliga a la asistencia mutua en caso de agresión armada contra un Estado miembro. Solo se ha utilizado una vez: por parte de Francia, en 2015.
Chipre es uno de los pocos países de la UE que no pertenece a la OTAN y, por tanto, no puede beneficiarse del artículo 5 de la alianza. La espinosa cuestión surgió en los primeros días de la guerra de Irán, cuando un dron Shahed alcanzó una base militar británica en la isla.
"Tenemos el artículo 42.7 y no sabemos qué va a pasar si un Estado miembro activa este artículo", declaró Christodoulides a AP antes de la cumbre. Un alto funcionario de la UE dijo que la idea es que los líderes debatan libremente el artículo 42.7, su compatibilidad con la OTAN y su dimensión práctica. Los tratados de la UE dejan la puerta abierta a distintos tipos de ayuda, desde económica y diplomática hasta militar.
Durante su estancia en Nicosia, los dirigentes también abordarán la futura configuración del presupuesto de la UE a largo plazo, ya que la Comisión propone 2 billones de euros para un periodo de siete años, de 2028 a 2034. La mayoría de los países de la UE están dispuestos a recortar la cifra global, pero discrepan sobre las partidas que deben reducirse.
El objetivo de Bruselas es alcanzar un acuerdo sobre el nuevo presupuesto antes de finales de año, ya que en 2027 se celebrarán importantes elecciones en Francia, Italia, España y Polonia.