El viaje pretendía mostrar apoyo cuando la guerra entra en su cuarto año desde la invasión a gran escala de Rusia el 24 de febrero de 2022.
El príncipe Enrique viajó en tren y asistió al Kyiv Independent Security Forum, donde se reunió con figuras como la médica de combate Yuliia Paievska. En un discurso pidió el fin de la violencia y se dirigió directamente a Vladímir Putin, señalando que ningún país quiere ver más pérdidas humanas, al tiempo que elogió la resistencia de los ucranianos.
El 24 de abril, el príncipe Enrique visitó a los equipos de desminado de HALO Trust cerca de Bucha, donde observó y probó equipos utilizados para limpiar minas terrestres y artefactos sin explotar. Le mostraron sistemas que combinan imágenes de drones e inteligencia artificial para detectar explosivos con mayor rapidez, junto a herramientas de cartografía digital para identificar las zonas afectadas.
La organización afirma que se han registrado más de 13.000 áreas peligrosas y se han limpiado más de 29.000 km² de tierras de cultivo en Ucrania desde 2022. El príncipe Enrique también vio dispositivos robóticos utilizados para neutralizar cables trampa y aseguró que esta tecnología es más segura y eficiente, en comparación con la labor de la princesa Diana en Angola en 1997.
Amplias zonas de Ucrania siguen contaminadas por artefactos sin explotar tras los combates alrededor de Kiev en 2022. La visita refleja también su apoyo de largo recorrido a los militares heridos a través de la Fundación de los Juegos Invictus, que fundó en 2014.