El barbero Daniel Zeaiter ofrece cortes de pelo gratuitos en un gran campamento de desplazados en el litoral de Beirut, donde miles de personas obligadas a abandonar sus hogares por el conflicto entre Israel y Hezbollah han buscado refugio.
Entre sillas de plástico, armado con máquina y tijeras, Zeaiter recorta el pelo y afeita barbas a familias que llevan semanas viviendo en la incertidumbre. Explica que empezó a trabajar como voluntario hace más de 50 días para llevar consuelo y dignidad a quienes han perdido sus casas o siguen sin poder regresar al sur del Líbano pese al alto el fuego que entró en vigor el 17 de abril de 2026.
Cerca de 1 millón de personas fueron desplazadas dentro del país a causa del conflicto armado en Líbano el año pasado, y casi 400 familias recibieron ayuda económica de emergencia de organizaciones humanitarias.
En el campamento, los residentes describen los cortes de pelo como un raro regreso a la vida cotidiana. Nabil Daoud, desplazado de la localidad de Khiam, elogió a Zeaiter por haber dejado su trabajo para apoyar a las familias que lidian con el hacinamiento, la incertidumbre y el desgaste emocional de un desplazamiento prolongado.