Mario Draghi, el economista y banquero italiano que dirigió el Banco Central Europeo entre 2011 y 2019, ha recibido el Premio Carlomagno Internacional 2026 en reconocimiento a su papel en la estabilización de la eurozona y la promoción de la unidad europea. Su respuesta decidida a la crisis del euro ya le había valido entre periodistas y mercados financieros el apodo de Super Mario.
Durante la ceremonia, Friedrich Merz y Kyriakos Mitsotakis definieron a Draghi como una figura clave en la protección de Europa en un periodo de turbulencias económicas. Merz aprovechó el acto para reclamar una Unión Europea más fuerte e integrada, e instó a los Estados miembros a aumentar la inversión en competitividad y defensa ante la presión de Estados Unidos bajo el mandato de Donald Trump y la creciente competencia de China.
En su discurso de aceptación, Draghi advirtió de que Europa corre el riesgo de quedar rezagada frente a las grandes potencias si no profundiza en la integración económica y no acomete importantes inversiones en energía, infraestructuras digitales y mercado único. Criticó la fragmentación de los mercados europeos y sostuvo que los nuevos acuerdos comerciales por sí solos no bastarán para corregir las debilidades estructurales del bloque. Reiteró además su petición de recurrir a deuda conjunta europea, pese a la resistencia de países fiscalmente conservadores como Alemania.
Sus palabras llegan mientras los Estados miembros de la UE negocian el marco presupuestario del bloque para 2028-2034, en un contexto de creciente debate sobre la deuda, la competitividad industrial y el gasto en defensa. La postura de Draghi refleja las recomendaciones de su muy debatido informe de 2024 sobre la competitividad europea, que proponía inversiones anuales de hasta 800.000 millones de euros.
El Premio Carlomagno fue creado en Aquisgrán tras la Segunda Guerra Mundial para reconocer a personas e instituciones que refuercen la cooperación y la integración europeas. Toma su nombre de Carlomagno, que gobernó gran parte de Europa occidental desde Aquisgrán, y en el pasado se ha concedido a figuras como Jean Monnet, Robert Schuman, Angela Merkel y a la propia Unión Europea.