La Bundeswehr está cada vez más en el punto de mira de los servicios de inteligencia iraníes: las autoridades alemanas alertan de espionaje, ciberataques y un aumento de la amenaza.
Las Fuerzas Armadas de Alemania (o la Bundeswehr, como se dice en alemán), junto con otros ejércitos de la UE, han sido clasificadas como "grupo terrorista" por Irán. Esta medida se considera una reacción a la UE, que había incluido a la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC), unidad de élite de las Fuerzas Armadas iraníes, en la lista de organizaciones terroristas.
Sin embargo, aunque la decisión de Irán se califica de contramedida, sigue existiendo una nueva situación de amenaza para las instalaciones y los soldados de la Bundeswehr, según declaró el presidente de la Comisión Parlamentaria de Control, Konstantin von Notz (Verdes), en una entrevista con 'Euronews'.
El MAD refuerza el contraespionaje
El Servicio de Contrainteligencia Militar (MAD) también sigue considerando a los servicios de inteligencia iraníes como "uno de los principales actores que llevan a cabo actividades de espionaje contra la Bundeswehr". Al ser preguntado por 'Euronews', un portavoz del MAD explicó que "además de la amenaza en el mundo real, también hay que partir de la base de un peligro considerable procedente, en particular, del ciberespionaje".
Por ello, el MAD se centra en medidas preventivas. Entre ellas figuran conferencias, sesiones de asesoramiento y material informativo para sensibilizar a los soldados sobre los peligros del espionaje y los métodos de los servicios de inteligencia extranjeros. El portavoz del MAD declaró a 'Euronews' que el objetivo es reconocer y prevenir los ataques de los servicios de inteligencia "lo antes posible".
Las oficinas especialmente atacadas por los servicios de inteligencia extranjeros reciben apoyo específico del Servicio de Contrainteligencia Militar. Como consecuencia, los empleados suelen estar más atentos y denuncian los incidentes sospechosos con mayor rapidez.
Actividades de inteligencia de Irán en el pasado
Irán ha estado bajo sospecha de espionaje mucho antes de la decisión de la UE de incluir a la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas.
La Oficina para la Protección de la Constitución ha confirmado a 'Deutsche Welle' que los servicios de inteligencia iraníes son "muy activos" en Alemania. Los exiliados iraníes políticamente activos, así como periodistas y activistas de la oposición, corren especial peligro. Son espiados, intimidados, desacreditados y, en ocasiones, incluso amenazados con violencia para impedir actividades opositoras.
Las autoridades advierten de que este espionaje también puede servir para preparar delitos graves, como secuestros o asesinatos. Probablemente el caso más destacado sea el del activista de la oposición germano-iraní Jamshid Sharmahd, secuestrado en 2020.
Después de su secuestro, Sharmahd fue trasladado a Irán, donde fue acusado de estar implicado en un atentado con bomba en 2008. Su familia y organizaciones de derechos humanos rechazan la acusación y la califican de motivación política. Fue condenado a muerte pero, según el régimen, murió antes de su ejecución.
Al igual que en el ámbito militar, la cibervigilancia también desempeña un papel importante junto al espionaje tradicional: se piratean cuentas de correo electrónico y redes sociales para crear redes y perfiles de movimientos.
Espionaje y riesgo de atentado
Sin embargo, las actividades iraníes no solo se dirigen contra disidentes, sino también contra organizaciones israelíes y judías en Alemania. El diputado de Los Verdes, Konstantin von Notz, confirma que las actividades de inteligencia de Irán en Alemania se intensificaron tras el ataque terrorista de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023.
En julio del año pasado, un ciudadano danés de 53 años con raíces afganas habría espiado en Berlín instituciones, personas y lugares judíos relacionados con Israel en nombre de un servicio secreto iraní.
Según la Fiscalía Federal, la información recopilada podría haberse utilizado para preparar posibles atentados. Al parecer, las unidades Al-Quds, el brazo exterior de los Guardianes de la Revolución iraní, estaban detrás de la misión.
Basándose en estas evaluaciones, Konstantin von Notz pide al Gobierno alemán que "tome todas las precauciones de seguridad necesarias para restringir eficazmente las actividades de inteligencia de Irán en Alemania, a fin de garantizar la seguridad de todas las personas que viven en el país, incluidos —y especialmente— nuestros soldados, así como las instituciones judías".