Las exportaciones chinas de tecnología limpia baten récords en plena crisis energética, impulsadas por el encarecimiento de los combustibles fósiles. Según los expertos, este auge de las renovables podría contribuir a reducir significativamente las emisiones mundiales de CO₂.
China está exportando una cantidad récord de tecnología y equipos de energía limpia mientras la crisis energética provocada por la guerra en Irán impulsa una fuerte demanda de renovables. Esto ayudará a reducir las emisiones globales, según un informe publicado el 29 de octubre.
Una vez instaladas o desplegadas, estas exportaciones de 2026 probablemente evitarán emisiones de unos 450 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, aproximadamente equivalentes a las emisiones anuales de Brasil, según el análisis del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (Centre for Research on Energy and Clean Air - CREA), con sede en Finlandia.
Es una pequeña señal de avance, ya que los esfuerzos globales para frenar el cambio climático se quedan cortos. En noviembre, Turquía acogerá las negociaciones anuales sobre el clima de la ONU, donde se espera que la electrificación sea uno de los temas principales.
"Este es un punto de inflexión para la perspectiva de la energía y las emisiones globales", asegura Lauri Myllyvirta, del CREA. "Estamos viendo un crecimiento de la energía limpia que es mucho, muchísimo más rápido de lo que nadie predijo hace solo unos años".
Un año récord para las exportaciones chinas
China es, con diferencia, el mayor proveedor mundial de equipos de energía renovable, desde paneles solares y aerogeneradores hasta vehículos eléctricos y baterías. La mayor parte de lo que produce se vende en el mercado interno, pero una parte considerable se exporta.
En los primeros nueve meses de 2026, el CREA registró un aumento del 61% en las exportaciones de vehículos eléctricos, un incremento del 45% en los envíos de aerogeneradores, un repunte del 39% en las exportaciones de baterías y un crecimiento del 22% en las ventas de equipos solares al extranjero, en comparación con el mismo periodo del año pasado.
El sudeste asiático fue un destino principal. Las exportaciones de energía limpia de China a la región casi se han disparado un 160% desde el año pasado hasta este septiembre, según Ember, un grupo de expertos independiente en energía a escala global.
El valor de las exportaciones de vehículos eléctricos de China alcanzó 72,8 mil millones de dólares (65.000 millones de euros) en los primeros nueve meses de este año, frente a los 39,7 mil millones de dólares (35.500 millones de euros) del año pasado, según la firma de investigación Atlas Public Policy.
La tecnología limpia china reduce las emisiones
Si estas tendencias de exportación continúan durante el resto de 2026, se evitarán alrededor de 8.400 millones de toneladas de dióxido de carbono a lo largo de la vida útil de toda la tecnología limpia que China ha exportado este año, según las estimaciones del CREA.
Eso equivale aproximadamente al 24% de las emisiones globales anuales, más que las emisiones de Estados Unidos e India juntas.
El análisis del CREA se basa en datos de exportación, en los sistemas eléctricos de los países de destino y en las emisiones chinas durante la fabricación. Expertos independientes señalaron que la estimación se ajusta a la magnitud de las exportaciones de China, pero no pudieron validar los datos.
A pesar de los aranceles más elevados impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump, las exportaciones de tecnología limpia de China a Estados Unidos aumentaron un 13% entre enero y septiembre en comparación con el mismo periodo del año anterior.
"La demanda es mucho más fuerte de lo que esperaba", afirma Myllyvirta. "Sin duda es algo digno de destacar".
China es a la vez el mayor proveedor mundial de equipos de tecnología limpia y la mayor fuente global de emisiones de carbono.
Muyi Yang, analista sénior de políticas en Ember, compara la transición energética de China con sustituir el motor de un barco cuando aún está en alta mar.
El interés por las renovables probablemente se mantendrá, según los expertos
Los drásticos trastornos relacionados con la guerra en el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, que suele ser el origen de una quinta parte del petróleo y el gas del mundo, han afectado primero y con mayor intensidad a los países asiáticos dependientes de las importaciones.
El renovado interés por las opciones de energía limpia probablemente se mantendrá incluso después de la guerra, afirma Yu Sun Chin, del grupo de investigación Zero Carbon Analytics.
Los consumidores del sudeste asiático están pagando más por la electricidad y el combustible y optando por alternativas renovables como la solar en tejados.
Laos, Tailandia y Vietnam han ofrecido diversos incentivos para instalar sistemas solares y adquirir vehículos eléctricos a fin de reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados.
Filipinas ha aplicado políticas similares y se ha convertido en el segundo destino más importante de las exportaciones solares chinas en el primer trimestre de 2026. Indonesia se ha comprometido a instalar 100 gigavatios de energía solar de aquí a 2029.
"El auge de las políticas de energía limpia en el sudeste asiático demuestra que se está produciendo un cambio de paradigma", señala Chin. "Teniendo en cuenta que el sudeste asiático es una de las regiones más vulnerables a los impactos climáticos, cada reducción de emisiones cuenta para limitar el aumento de las temperaturas globales".