En el delta boscoso del Spreewald, al sureste de Berlín, la cartera Andrea Bunar ha vuelto a repartir el correo en barca con la apertura primaveral de los canales. Después de meses de rutas invernales en coche, la trabajadora postal de 55 años ha regresado a los estrechos ríos y arroyos de los alrededores de Lehde.
Esta aldea, situada a unos 100 kilómetros de Berlín, es el único lugar de Alemania donde el correo sigue llegando en barco. Bunar recorre esta ruta desde hace 14 años, transporta alrededor de 600 cartas y 80 paquetes cada semana a lo largo de un circuito de ocho kilómetros.
El Spreewald, una reserva de la biosfera de la UNESCO con más de 300 kilómetros de canales, ha marcado desde hace tiempo la vida local. En invierno, los caminos helados hacen que las entregas por carretera sean más lentas y complicadas.
En primavera y verano, Bunar utiliza un solo remo para manejar su barca amarilla y deposita el correo directamente en los buzones a la orilla del río, una rutina que se mantiene desde hace 129 años.