Cerca de la Puerta de Damasco, miembros del movimiento judío palestino 'Standing Together' repartieron flores, saludaron en árabe a los vecinos y se situaron junto a comercios y barrios palestinos, mientras miles de manifestantes nacionalistas con banderas israelíes se preparaban para entrar en la Ciudad Vieja.
La Policía israelí desplegó un amplio dispositivo de seguridad a lo largo del recorrido, con vallas, agentes a caballo y patrullas reforzadas. Muchos comercios de propiedad palestina cerraron antes de hora por miedo a disturbios, mientras varias carreteras de acceso a la Ciudad Vieja, incluidas las zonas en torno a la calle Jaffa y a las puertas de la ciudad, quedaron cortadas desde primera hora de la tarde.
El Día de Jerusalén conmemora la conquista por parte de Israel de Jerusalén Este y de la Ciudad Vieja durante la Guerra de los Seis Días. La comunidad internacional no reconoce que esa anexión haya modificado el estatus jurídico de la ciudad.
Unos 300 activistas de 'Standing Together' y de grupos aliados se repartieron por las zonas más sensibles, entre ellas el barrio musulmán, para tratar de evitar episodios de violencia, actos de vandalismo y cánticos provocadores que en años anteriores han desembocado en enfrentamientos. La codirectora del movimiento, Rula Daoud, explicó que su objetivo era proteger a los residentes y comercios palestinos.
A primera hora de la tarde, grupos de jóvenes activistas nacionalistas habían empezado ya a concentrarse cerca de la Puerta de Damasco, cantando, bailando y ondeando banderas israelíes bajo estrecha vigilancia policial. Hasta ese momento no se habían registrado incidentes de gravedad, aunque la tensión seguía siendo alta en el contexto del enfrentamiento más amplio entre Israel e Irán.