Manifestantes en Groenlandia se concentraron el jueves en la capital, Nuuk, para protestar contra la creciente presencia estadounidense en la isla ártica después de que Washington reabriera su consulado en una nueva ubicación.
Cientos de personas marcharon por la ciudad con banderas de Groenlandia y pancartas en las que se leía "No estamos en venta" y "EEUU, vete a casa".
La concentración tuvo lugar un día después de que el enviado especial estadounidense Jeff Landry concluyera una visita al territorio danés autónomo, donde defendió que Estados Unidos debería reconstruir su presencia militar. La Policía vigiló la marcha mientras los manifestantes acusaban a Washington de tratar Groenlandia como un activo estratégico y no como un territorio con autogobierno.
Las protestas reflejan el aumento de las tensiones sobre el futuro de Groenlandia a medida que la isla gana importancia geopolítica por las rutas marítimas del Ártico y los minerales de tierras raras. Durante la Guerra Fría, Estados Unidos llegó a operar 17 instalaciones militares en Groenlandia, pero hoy mantiene solo la base de Pituffik, en el norte.
El presidente Donald Trump ha reiterado que Groenlandia es esencial para la seguridad nacional de EEUU y ha advertido de la creciente influencia de Rusia y China en el Ártico. El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, afirmó esta semana que solo los groenlandeses pueden decidir el futuro del territorio, mientras las encuestas siguen mostrando apoyo a una eventual independencia de Dinamarca entre buena parte de los 57.000 habitantes de la isla.