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¿Para qué ha servido la COP26? Claves de la cumbre del clima de la ONU en Glasgow

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Por Lauren Chadwick  & Adaptado por Rafa Cereceda
El presidente de la COP26 Alok Sharma, en la sesión final de la cumbre.
El presidente de la COP26 Alok Sharma, en la sesión final de la cumbre.   -   Derechos de autor  Alberto Pezzali/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved

Aunque muchos responsables políticos han celebrado el pacto por el clima salido de la COP26 de Glasgow, para buena parte de la comunidad científica y los activistas climáticos, la cumbre del clima es otra oportunidad perdida. "Bla, bla, bla" como dijo Greta Thunberg, antes y después de la reunión.

Casi 200 participantes en la última conferencia de las Naciones Unidas sobre el clima sellaron el sábado el Pacto Climático de Glasgow, tras algunas disputas de última hora sobre la redacción exacta del acuerdo.

"Es un paso importante, pero no es suficiente", lamentó el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres.

El Presidente de la Conferencia, Alok Sharma, se mostró agradecido por el duro trabajo de los Gobiernos durante la conferencia sobre el clima, que muchos habían calificado como la última oportunidad de tomar medidas decisivas para hacer frente al empeoramiento de la crisis climática.

"Esta es una victoria frágil. Hemos mantenido vivo el 1,5. Ese era nuestro objetivo principal cuando emprendimos este viaje hace dos años, asumiendo el papel de la presidencia designada de la COP", dijo Sharma. "Pero diría que todavía el pulso de, 1,5 es débil".

Muchos han dicho que la conferencia nunca iba a resolver el cambio climático, y sostienen que el pacto acordado es un punto de partida.

"Siempre supimos que Glasgow no era la línea de meta, y cualquiera que pensara que lo era no entiende el reto que tenemos", dijo John Kerry, el enviado de Estados Unidos para el clima. "París construyó el estadio y Glasgow comienza la carrera y esta noche se ha dado el pistoletazo de salida".

Otros como el negociador de Nueva Zelanda explicaban que es el acuerdo "menos peor" que se ha podido obtener.

El límite de 1,5 grados centígrados se mantiene a flote, a duras penas

Como parte del acuerdo sobre el clima, los países reafirmaron un "objetivo mundial a largo plazo... para continuar los esfuerzos por limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales".

También reconocieron que esto requeriría "reducciones rápidas, profundas y sostenidas de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, incluida la reducción de las emisiones mundiales de dióxido de carbono en un 45% para 2030 en relación con el nivel de 2010, hasta llegar a cero en términos netos a mediados de siglo, así como grandes reducciones de otros gases de efecto invernadero".

Acuerdos negociados al margen de la conferencia también han prometido intentar reducir las emisiones de metano en un 30%, reducir la deforestación y eliminar el carbón, aunque los activistas recuerdan que estas promesas no son nuevas.

"El paquete de acuerdos ofrece un salvavidas político para la acción más rápida necesaria para mantener 1,5C. Esto es un progreso", dijo Alex Scott, jefe de diplomacia climática y geopolítica del grupo de expertos E3G, en un comunicado.

"Cumplir con sus promesas en los próximos 12 meses será clave para responder a la decepción planteada por algunos en la sesión plenaria de que el acuerdo no fue lo suficientemente lejos".

Muchos activistas y expertos afirmaron que el acuerdo debe estar respaldado por la aplicación y por acciones más ambiciosas por parte de los gobiernos.

Resumen de la COP26: bla, bla, bla, dice Greta Thunberg "el verdadero trabajo empieza ahora fuera de estos salones, y nunca nos rendiremos" añade.

Finalización de las normas técnicas

Seis años después del Acuerdo de París, los negociadores finalizaron los elementos pendientes de los requisitos de transparencia y presentación de informes para los países, conocidos como el "reglamento de París".

"Al llegar a la COP26, no había ninguna garantía de que fuéramos a finalizar el reglamento de París; es algo que ha perseguido a las COP durante años", dijo a Euronews Tom Evans, investigador de E3G.

"Creo que esta COP marca el final de la fase de negociación técnica en términos de lo que el Acuerdo de París haría. Y ahora estamos viendo cómo se aplica el Acuerdo de París y cómo se cumplen sus objetivos", dijo.

Las normas acordadas en Glasgow animan a los países a comunicar sus contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) cada cinco años (pero todavía no les obligan a hacerlo) e incluyen normas sobre la presentación de informes de transparencia sobre los objetivos climáticos de los países.

El reglamento también establece el funcionamiento de los mercados internacionales de carbono, conocido como Artículo 6. La idea es que al poner un precio a las emisiones de carbono, el coste de la acción climática será menor.

Estos "créditos de carbono" pueden comercializarse entre países para que los grandes contaminadores paguen por sus emisiones.

"Creo que la gente acudió con más ganas de que se acordaran por fin estas normas, así que creo que eso es probablemente una parte de la razón por la que algunas de estas normas no son necesariamente tan perfectas como podrían ser", dijo Evans.

Los críticos afirman que la compensación de las emisiones de carbono permitiría a los países y empresas seguir emitiendo gases de efecto invernadero.

"En cuanto al artículo 6, debemos permanecer vigilantes contra el lavado verde, proteger la integridad del medio ambiente y proteger los derechos humanos y los derechos de los pueblos indígenas", dijo Tina Stege, enviada climática de las Islas Marshall en un comunicado.

"Aunque el acuerdo sigue teniendo algunos puntos débiles importantes, era de esperar unos resultados con una integridad social y medioambiental aún más débil", dijo Sven Harmeling, Coordinador de Política Climática Internacional de CAN Europe, en una declaración facilitada a Euronews.

Como parte del acuerdo de Glasgow, los países pueden intercambiar antiguos créditos de reducción de emisiones que se remontan al Protocolo de Kioto.

"Ahora será importante presionar a las empresas y a los gobiernos para que no utilicen esos antiguos créditos", dijo Harmeling.

Compromiso de última hora sobre el carbón

Uno de los compromisos de última hora de la conferencia, propuesto por India, incluye suavizar el lenguaje sobre el carbón. Se sustituye la palabra "eliminar" por "reducir".

El texto ahora dice: "incluyendo la intensificación de los esfuerzos para reducir paulatinamente el uso ilimitado de la energía procedente dle carbón, y eliminar gradualmente las subvenciones a los combustibles fósiles ineficientes".

Los expertos, incluyendo organizaciones como Greenpeace afirmaron que el lenguaje sobre el carbón y los combustibles fósiles era necesario y que su presencia en el texto demostraba que el carbón estaba en camino de ser eliminado.

Los líderes afirmaron que la inclusión de este lenguaje en el texto (ni el carbón ni los combustibles fósiles se mencionaban en el acuerdo de París) fue también un éxito.

Sin embargo, muchos lamentaron que el lenguaje se diluyera en el último momento, y lo calificaron como uno de los grandes fracasos del acuerdo climático.

Los países ricos aún no están dispuestos a pagar

En 2009, los países ricos acordaron movilizar 100.000 millones de dólares (86.400 millones de euros) al año para hacer frente a las necesidades de los países en desarrollo, pero todavía no ha ocurrido.

El acuerdo de Glasgow "constata con profundo pesar" que el objetivo no se ha alcanzado y el acuerdo anima a las naciones ricas a movilizar los fondos.

En otra parte clave de las negociaciones, los países en desarrollo exigieron reparaciones a los mayores emisores históricos de carbono del mundo para pagar por las "pérdidas y daños" sufridos debido a la crisis climática.

Aunque el acuerdo reconoció que "el cambio climático ya ha causado y causará cada vez más pérdidas y daños", no se creó el fondo de financiación que los países en desarrollo habían propuesto.

Sólo Escocia y la región belga de Valonia se comprometieron a pagar las pérdidas y los daños, según los activistas.

"Hubo un reconocimiento de que los países vulnerables están sufriendo pérdidas y daños reales por la crisis climática ahora, pero lo que se prometió no fue nada cercano a lo que se necesita sobre el terreno", tuiteó la directora ejecutiva de Greenpeace, Jennifer Morgan.

"Esto no ha aportado todo lo que los países en desarrollo quieren, pero si damos un paso atrás y reflexionamos sobre el panorama general, la política en torno a las pérdidas y los daños ha cambiado claramente", dijo Evans.

"Creo que es definitivamente una llamada de atención a los países [desarrollados] de que esto ya no es algo que puedan eludir, y va a tener que haber una solución que funcione para todos".