La medida apunta a los turistas que buscan una foto despejada frente al monumento barroco popularizado por 'La Dolce Vita'. Las primeras imágenes mostraron menos gente, con personas posando al sol y haciendo fotos sin estar apretujadas por otras personas.
Las autoridades municipales aseguran que el objetivo es gestionar las aglomeraciones y recaudar fondos para el mantenimiento. El acceso se regulará mediante entradas con franja horaria, que se prevé que generen varios millones de euros al año.
Los fondos se destinarán además a ofrecer entrada gratuita a 12 museos y yacimientos arqueológicos para los residentes locales, mientras que quienes no tengan entrada podrán seguir viendo la fuente desde más lejos.
La Fontana de Trevi atrae en torno a diez millones de visitantes al año y ya recauda sumas importantes gracias a la arraigada tradición de lanzar monedas, con todos los ingresos destinados a Caritas Roma.