Los servicios de rescate israelíes señalaron que los equipos médicos y de cuidados intensivos llegaron al lugar en cuestión de minutos después de que una explosión arrasara una vivienda, mientras los vecinos salían para comprobar los muros destrozados, las ventanas rotas y los escombros esparcidos.
El incidente se produjo mientras Irán lanzaba otra oleada de proyectiles hacia el centro de Israel, lo que mantuvo activas las sirenas antiaéreas en toda la región.
Según los responsables de emergencias israelíes, al menos cinco personas que se encontraban dentro de la vivienda afectada sufrieron heridas leves y fueron trasladadas al hospital. Un primer interviniente describió a su llegada una situación de "caos", con una destrucción visible en el centro del inmueble.
El ataque se suma a una lista cada vez mayor de incidentes que afectan a la población civil, vinculados a la caída de restos y fragmentos de misiles desde que el conflicto se intensificó el 28 de febrero.
Las autoridades israelíes advirtieron además el jueves de nuevos bombardeos procedentes de Irán, lo que indica que la amenaza para las localidades en torno a Tel Aviv sigue siendo inminente.