Una protesta a baja velocidad organizada por la Organización de Transportistas Europeos por Carretera (OTRE) está en marcha en la circunvalación de París, con los transportistas reclamando ayuda ante la subida del precio del combustible.
La acción, una marcha lenta y no un bloqueo total, pretende presionar al Gobierno para que conceda apoyo directo y clarifique las ayudas al combustible.
El conflicto llega después de que las negociaciones con los ministros quedaran en punto muerto. La OTRE afirma que las medidas actuales no bastan para las empresas de transporte de mercancías por carretera, que operan con márgenes cada vez más estrechos.
Se esperan más manifestaciones en los próximos días, también fuera de París, mientras los transportistas advierten de que el aumento de los costes está erosionando sus negocios.