Se registraron fuertes explosiones e incendios sobre la ciudad iraní central de Isfahán a primera hora del 31 de marzo.
Las imágenes muestran bolas de fuego y columnas de humo elevándose hacia el cielo nocturno, con varias detonaciones visibles en las zonas circundantes. Isfahán alberga una importante base aérea, así como instalaciones relacionadas con el programa nuclear.
Los incidentes se producen en medio de los intercambios en curso entre Irán, Estados Unidos e Israel, con ataques registrados contra objetivos militares y estratégicos.
Las autoridades iraníes ya habían informado de víctimas desde el inicio del conflicto.