Familiares de víctimas de sobredosis de opioides se concentraron ante un tribunal federal en Newark (Nueva Jersey) tras la sentencia contra Purdue Pharma, fabricante de OxyContin.
Los manifestantes mostraron fotos de sus seres queridos y colocaron lápidas simbólicas, y criticaron el resultado del caso y la ausencia de responsabilidades individuales.
Varios oradores aseguraron que las multas económicas son insuficientes y no suponen justicia para los millones de personas afectadas por la crisis de los opioides en Estados Unidos.
También subrayaron la magnitud de la epidemia, que ha provocado la muerte de más de un millón de personas, y reclamaron consecuencias más severas para los responsables.