El presidente ruso, Vladimir Putin, supervisó el sábado un desfile militar para conmemorar la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Las medidas de seguridad fueron muy estrictas en Moscú, ya que Putin tenía previsto pronunciar un discurso en la plaza Roja, aunque un alto el fuego de tres días, mediado por Estados Unidos, había aliviado los temores a posibles intentos ucranianos de perturbar las celebraciones.
Según AFP, el ministro de Defensa ruso, Andrei Belousov, fue visto felicitando a soldados, entre ellos algunos del ejército norcoreano.
Este año, por primera vez en casi dos décadas, el desfile se celebra sin tanques, misiles ni otras armas pesadas, salvo la tradicional pasada de aviones de combate.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, señaló que las autoridades han adoptado "medidas de seguridad adicionales".