El francés Côme Girardot ha establecido un nuevo récord mundial de 'inmersión mortal' al saltar desde un acantilado de 44 metros de altura en la cascada de Cimbarra (España). Este bordelés de 22 años alcanzó una velocidad de 106 km/h al precipitarse al agua con las manos y los pies por delante.
La 'inmersión mortal', originaria de Noruega, difiere del tradicional buceo de altura. Durante el salto, las figuras del también conocido como 'Dods Diving' se asemejan más a los estilos del snowboard o el monopatín, a diferencia del 'high dive', cuyas dificultades son más comparables a las de la gimnasia. La hazaña de Girardot superó los récords anteriores de Ken Stornes y Lucien Charlon.