Vecinos de Pekín se reunieron en el parque forestal Luxin, en Tongzhou, para presenciar un espectáculo de fuegos artificiales de hierro fundido antes del Año Nuevo Lunar del Caballo.
El espectáculo forma parte de las celebraciones de Año Nuevo en toda la capital.
El Año del Caballo es el séptimo signo del ciclo zodiacal chino de 12 años, está asociado a la energía, la inteligencia y la independencia.
Según los organizadores, la tradición del hierro fundido se remonta a hace siglos en el norte de China, y el evento combinó la artesanía popular con el ambiente festivo del Pekín contemporáneo.