La reunión se celebró en el despacho privado del Papa, donde Macron, más tarde acompañado por Brigitte Macron y una delegación francesa, entregó varios obsequios simbólicos, entre ellos una camiseta firmada de la selección nacional de baloncesto y un libro sobre la reconstrucción de la catedral de Notre Dame tras el incendio de 2019.
Esta visita llega después de las recientes declaraciones del papa León XIV, que ha criticado las amenazas contra Irán y ha advertido de que los ataques contra infraestructuras civiles vulneran el derecho internacional.
Tras la audiencia, Macron mantuvo nuevas conversaciones con el secretario de Estado Pietro Parolin sobre los esfuerzos diplomáticos y los riesgos de conflicto.
El Vaticano rara vez señala a dirigentes políticos, aunque el Papa ha endurecido su tono en las últimas semanas. Los analistas interpretan la reunión como parte de un esfuerzo más amplio por mantener el diálogo mientras las tensiones vinculadas al conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán siguen marcando las relaciones internacionales en abril de 2026.