Al menos 31 personas han muerto en bombardeos israelíes sobre Líbano, según el Ministerio de Sanidad del país.
Los ataques alcanzaron los suburbios del sur de Beirut y otras zonas después de que Hezbolá afirmara que había lanzado cohetes y drones hacia Israel en represalia por el supuesto asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei.
Durante la noche se escucharon explosiones en toda la capital, con edificios dañados y vecinos que huían de los barrios afectados.
El Ejército israelí aseguró que sus ataques iban dirigidos contra posiciones de Hezbolá, mientras que se informó de que proyectiles lanzados desde Líbano cayeron en zonas abiertas del norte de Israel.