La pareja real llegó poco después de las 19:00 bajo una lluvia ligera y fue recibida por el presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump para una cena formal y una estancia nocturna. Aunque no se trata de una visita de Estado, el encuentro tiene peso diplomático, ya que ambos países buscan una cooperación más estrecha en comercio, defensa y seguridad.
La visita se inscribe en una fase más amplia de acercamiento europeo a Washington, antes de una visita prevista de la familia real británica a finales de abril. El primer ministro neerlandés Rob Jetten, de 38 años, se sumó a la cena y a las fotos oficiales, lo que apunta a una actitud pragmática pese a sus críticas anteriores a Trump.
Horas antes, el lunes, la pareja real visitó Independence Hall en Filadelfia como parte de las celebraciones por el 250 aniversario de Estados Unidos. Según los analistas, la visita pone de relieve el papel de Países Bajos como socio europeo clave y subraya los esfuerzos por mantener unas relaciones transatlánticas estables en un periodo de tensión geopolítica.